El cielo se ha oscurecido. Ella se ha marchado. No es constante, viene y me acompaña; se aleja y me abandona. Nunca sé cuánto he de esperarla, a veces casi la olvido y desaparece de mi vida. No obstante, cuando su recuerdo está a punto de borrarse de mi memoria, aparece de manera estelar. Con mayor fuerza que nunca. Y me recuerda cuánto la necesito a mi lado.
Pero ahora es distinto. La casa está en silencio, mi mente está vacía. Se ha marchado y temo que será para siempre.
‘Adulta funcional’, poesía de fuego y revolucionaria
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Adulta funcional es el poemario de una poeta-ama de casa que tiende
lavadoras, que se asegura de que su hija tenga un plato en la mesa y que
piensa en fa...
Hace 1 día
1 comentarios:
j.
Espero que la falta de fe haya desaparecido para siempre.
Tu tiempo ha llegado.
Deja el equipaje que traías y sigue. No te hace falta.
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