Canicas

Las canicas han caído. El suelo está inundado de color perla. Océano de ojos y de lágrimas. El silencio ha dejado de existir para dar paso al escándalo y a la inquietud. Las manos son suficientes para dejar de oír pero no son eficaces para dejar de sentir. El lamento ha caído como las canicas muy adentro. Pero las canicas dejarán de sonar mientras que su pesar será eterno.

5 comentarios:

Niño Gusano dijo...

Que profundo

kowa dijo...

Si, muy bueno! Me encanta. Pesar eterno... ummm...

Nel Pimskin dijo...

Lo escribí hace tiempo pero hasta el otro día no lo publiqué, no pienses cosas raras...

kowa dijo...

Pues no pensaba en nada raro, la verdad, no entiendo... bueno, me ha gustado mucho.

Nel Pimskin dijo...

Gracias, sabes que significa mucho para mí.