Me duelen los pies, pero no estoy cansada. No he caminado, es más, no me he movido de mi asiento en toda la tarde. Pero mis pies no pueden moverse. Están paralizados. Cargan con demasiado peso, mi alma se cayó sobre ellos. Debería haber intentado recogerla, pero pensé que podría hacerlo más tarde. Tenía otras cosas que hacer, excusas en realidad. Las horas pasaron, el día se transformó en noche y mi alma no se movió. Yo no hice esfuerzos por desplazarla tampoco. Comienza a acomodarse en mis pies y temo que no vuelva a su lugar originario. Está demasiado lejos. Qué haré sin ella. Desearía alzar la voz y que me hiciera caso, pero ha perdido todo apego a mí y mis pies, fríos como un cadáver, le proporcionan más sosiego. Me pregunto si podría continuar sin ella. Glacial como el hielo, gélida como mis pies. Sin alma, sin sentimientos, viviendo una vida, observándola más bien.

5 comentarios:

flanders dijo...

gracias por expresar con palabras la situacion tan compleja que vivo desde hace tiempo, sin conocernos y sin saber, has conseguido describirlo, muchas gracias y sigue asi nelida

Nélida Devesa dijo...

Comienzo a tener curiosidad por ti, Flanders... Gracias a ti por leer mi blog y por darle sentido a que lo escriba.

yols dijo...

Hay que luchar siempre, incluso cuando crees que tu alma se ha ido a los pies y tu no vales para nada.
Esto también vale para ti Flanders, te puedo asegurar que hoy yo tb me siento muy identificada con esta entrada.

Justo dijo...

Todos llegamos a esta situación, unas veces mas a menudo y otras de vez en cuando, pero entiendo que es normal, cuando llevas un ritmo de vida con tanto ajetreo, en el que no tienes mucho tiempo para pensar, tan solo hacer, sonreír e intentar que todo vaya como consideras que debe ir, se producen momentos de agobios, y el problema es que expresarlo se vuelve tan complicado, o por falta de practica o por costumbre, casi siempre los malos momentos se los acaba tragando cada uno, en su rinconcito, allí donde nadie accede. Por lo general llegamos a pensar que estamos solos, y no lo estamos siempre hay alguien a quien importamos, que esta ahí para prestarnos su hombro o llevarnos a cuesta si no podemos levantarnos, lo complicado es verlo, es expresarnos, desahogarnos, relajarnos y levantarnos, porque la vida a pesar de todas las cosas malas, calentamientos de cabeza y golpes que nos llevemos, es un regalo, un regalo que de normal no apreciamos, mucha mas gente de la que nos podemos imaginar, desearían una vida coma la nuestra, tan solo por eso deberíamos luchar.

Anónimo dijo...

Observar la vida... Deberíamos pensar que no hay que perder está única oportunidad que es la de vivir. Siempre hay algo que hace que nos impliquemos... Una canción o quizás una mirada, un amigo. No dejes que se te caiga el alma, es lo único tuyo de verdad, lo único que nunca envejece. Sonrie a tu alma, xq quizá cuando te des cuenta sea demasiado tarde!!!!!!!!! Gran entrada para reflexionar. Solo te digo una cosa: 4. Crees que no es suficiente para no sentirte así????? Jaja. Siento las faltas xo no escribí desde el pc